El camino existe en ti. Te vas y no hay colores, sólo oscuridad. Los niños ríen y juegan porque los estás cuidando. Mientras duermes, el mundo muere y salen los demonios a las calles. Los muertos se tienen que conformar con un simple reflejo de la luz del otro lado. Castigas, pero también muestras que aún quedan letras y páginas por leer. Tu voz susurra palabras de fuego, vida y destrucción a mis oídos vírgenes.
Deja de brillar. Extínguete y no me hables más. Las sombras me refrescan y tu espejo es suficiente. Te diría todo esto y te asesinaría, pero sin ti no apreciaría el descanso y el refresco. Llévame al otro lado aunque te intente ignorar y ten piedad de mi.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Not much
There is always something going on. I know that. Folk may say they have nothing to say, but they are lying. If you'd look into their eyes, you'd find that beneath their normal and monotonous color, there is something stirring. Perhaps they know, perhaps they do not. But mouths are never devoid of words. There may come times where a mouth that is shut may say thrice as much.
"Not much", "Nothing new", "What can I say?", lies, lies, lies, lies. Maybe half lies, but lies nevertheless. Deep inside (or not so deep), they tire. Deep inside they despair. Deep inside they think. Deep inside they wish. Deep inside they hope that something will happen. They hide it, but in a way that would be easy to uncover.
Then why do we not notice, you ask? Why, the mere thought of the question is hypocrisy. We do not give a fuck, that's why. And maybe they don't, either.
"Not much", "Nothing new", "What can I say?", lies, lies, lies, lies. Maybe half lies, but lies nevertheless. Deep inside (or not so deep), they tire. Deep inside they despair. Deep inside they think. Deep inside they wish. Deep inside they hope that something will happen. They hide it, but in a way that would be easy to uncover.
Then why do we not notice, you ask? Why, the mere thought of the question is hypocrisy. We do not give a fuck, that's why. And maybe they don't, either.
jueves, 1 de septiembre de 2011
El día en que los relojes se pararon
El día en que los relojes se pararon pensaron que era el fin y que la bestia se haría presente. Imaginaban que los jinetes del apocalipsis cruzarían los umbrales de nuestro mundo, trayendo consigo caos, destrucción y tormento. Algunos creían que llegaría el Juicio Final y que los infieles arderían en las llamas inextinguibles. Otros esperaban la inminente muerte del sol y la caída de la luna, mientras el agua de los ríos se sustituiría con sangre. Sabían que decenas de políticos y empresarios serían arrojados al abismo a ahogarse en su oscuridad.
Pero yo no pensé en esto y aproveché el descanso de Cronos para mirarte un poco más y tú no te diste cuenta.
(Después le cambié la batería al reloj)
Pero yo no pensé en esto y aproveché el descanso de Cronos para mirarte un poco más y tú no te diste cuenta.
(Después le cambié la batería al reloj)
(S)ecretos/(S)usurros
Susurran secretos sobre seicientosesentaiseis serpientes. Satanás sabe. Sus súcubos salen susurrando cien sensaciones sexuales. Cincuenta sujetos se sirven secretos sobres su cien. Saborean sesenta secretos satánicos. Sollozan. Sangran. Seis siluetas surgen. Cinco son ciervos. Cincuenta sujetos se suicidan. Satanás se satisface.
martes, 23 de agosto de 2011
El Cuarto
Habían lámparas colgando del techo, pero sólo en una mitad del cuarto. La otra mitad era totalmente oscura. La división estaba bien marcada, pues de un lado la luz blanca permitía verlo todo, pero sólo en su territorio. Al llegar a la línea divisoria, un cambio brusco daba a entender que ahí comenzaba el reino de la oscuridad. Uno podía suponer que las dos secciones eran del mismo tamaño, pero habría sido imposible saberlo sin entrar a la penumbra a explorar, y eso sería impensable. Llamaré a una mitad la conocida y a la otra desconocida; es lo que eran.
En una esquina de la parte conocida había fuego. Del otro lado, un unicornio trataba de dormir lo más alejado posible de la oscuridad, pero ésta lo aterraba y hacía que el descanso fuese imposible, por lo que se mantenía con la vista en alto, alerta en caso de que la oscuridad despertara. En una orilla cercana al unicornio había un cofre negro, con un candado pequeño, pero más fuerte que la voluntad de Dios.
Al mirar al resto de la mitad conocida, uno se podía dar cuenta de dos cosas: una, que no había sido limpiada en mucho tiempo, pues revistas pronográficas y mugre cubrían gran parte del suelo; y la otra, una mesa en el centro, con sólo una caja con cartas a amores perdidos y un cuchillo sobre ella.
Llegó el momento en que la oscuridad despertó. El unicornio se levantó aterrado, pues sabía que sólo podía haber un despierto en este cuarto, y él ya no quería dormir; al menos no así. La oscuridad se fue tragando poco a poco los elementos conocidos. Se tragó a la mesa, junto con los objetos sobre ella. Una por una, caían las lámparas y las revistas se esfumaban. El fuego fue devorado, pero no se extinguió. El unicornio no lo podía ver, pero sabía que aún ardía. El cofre y su candado también se fueron y sólo quedaba el unicornio y cables colgando de dónde alguna vez hubo una lámpara. Finalmente, sucumbió a la oscuridad.
Pero eso no fue el fin. Ahora la habitación ya no existía, pero si una persona desnuda. No sé si era hombre o mujer, pero sostenía en la mano derecha el cuchillo y en la izquierda el cuerno del unicornio.
En una esquina de la parte conocida había fuego. Del otro lado, un unicornio trataba de dormir lo más alejado posible de la oscuridad, pero ésta lo aterraba y hacía que el descanso fuese imposible, por lo que se mantenía con la vista en alto, alerta en caso de que la oscuridad despertara. En una orilla cercana al unicornio había un cofre negro, con un candado pequeño, pero más fuerte que la voluntad de Dios.
Al mirar al resto de la mitad conocida, uno se podía dar cuenta de dos cosas: una, que no había sido limpiada en mucho tiempo, pues revistas pronográficas y mugre cubrían gran parte del suelo; y la otra, una mesa en el centro, con sólo una caja con cartas a amores perdidos y un cuchillo sobre ella.
Llegó el momento en que la oscuridad despertó. El unicornio se levantó aterrado, pues sabía que sólo podía haber un despierto en este cuarto, y él ya no quería dormir; al menos no así. La oscuridad se fue tragando poco a poco los elementos conocidos. Se tragó a la mesa, junto con los objetos sobre ella. Una por una, caían las lámparas y las revistas se esfumaban. El fuego fue devorado, pero no se extinguió. El unicornio no lo podía ver, pero sabía que aún ardía. El cofre y su candado también se fueron y sólo quedaba el unicornio y cables colgando de dónde alguna vez hubo una lámpara. Finalmente, sucumbió a la oscuridad.
Pero eso no fue el fin. Ahora la habitación ya no existía, pero si una persona desnuda. No sé si era hombre o mujer, pero sostenía en la mano derecha el cuchillo y en la izquierda el cuerno del unicornio.
martes, 26 de julio de 2011
Sólo te veo morir
Te veo nadando en el lago de agua gris
ahí dónde dijiste que iríamos a morir
Miro de lejos y en mi sombra soy feliz
Te sumerges bajo tu agua gris
nadas con quién te va a destruir
Miro de lejos y finjo ser así
no sé si te veo sonreir
Veo sangre, veo el aire
veo los restos de un desastre
Veo un fantasma, veo un cadáver
veo el llanto de una madre
y te veo morir
Miro de lejos y finjo que no es por ti
Sólo te veo morir
no sé si te veo sonreir
Veo sangre, veo el aire
veo los restos de un desastre
Veo un fantasma, veo un cadáver
veo el llanto de una madre
Veo una flor, veo una rosa
veo una espina que brota
Veo un amor, veo un idiota
veo un cerebro que odia
Te veo a ti, me veo a mi
veo tu pecho que implota
Veo sangre, veo el aire
veo los restos de un desastre
y te veo morir
Sólo te veo morir
sábado, 25 de junio de 2011
The goddess of me
And, after every single war, you are still God. After every single bloodshed in your name, you remain my Lord and Mistress. You are the god of me and every dead and live cell that has ever been me. You are the god of my blood and tears. You are the god of my sins and murders.
My every thought and act has you as an inner reason. Still, I am but a sinner, for I hide my love and faith for you. I hide it and sin because you bring only doom. But you were once salvation, were you not? Will you deny the temptation you placed before me?
Alas, you are also a turncoat. You are and always will be my goddess, be it in thoughts or memories, but you decided to the be the goddess of them too. All them unworthy of tasting your blood, tears, and thoughts. I am not against mercy, do not misunderstand me, but I do hate to see gods reduced to be mere tools. But is that not what we all are to them gods? Tools waiting to be discarded?
Goddess of mine, I'd not only say but also listen to your prayers. But that is not how it works. Gods are not shepherds, for they forget about their sheep and remember only the wolves.
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