viernes, 19 de noviembre de 2010

Looking at Death's Eyes

He held Death by the hand. I saw him as I crossed the street, and he seemed quite comfortable. He was just standing there, on the side of the road, holding Death with his hand. He even looked normal (at least that's what he and the other by-passers thought, I believe). He even dared look her in the eyes. He fucking looked at Death's eyes, and it was nothing out of the ordinary, he felt nothing special.
I kept on walking normally. Fuck, no, sorry. I'll correct myself: I tried to keep on walking as I usually do, but I couldn't help staring at them for a while. I peeked over my shoulder, wanting to make sure it really was there. Like fuck she was. I'll be damned, but it really was her. Death was being held tightly by him. I'm not sure whether she also held him. I believe she didn't, she's such a user, Death.
The problem is that we're not used to seeing her step out of her realm, and into ours. At least not in broad daylight and without her charms. Death has rebelled to the natural order of things. I thought she and Life had a treaty.
"Oh, but I do, " she'd probably tell me, "and we respect it very well. It's just that Life can't cope with her own problems and every once in a while, she needs my help, so I step in to get rid of the scum."
"But that's awful, " I would answer.
"It may seem awful to you, but it's just how things work. Life cannot carry certain verbs, so I help her; I decrease her load by carrying some of it myself. The difference between Life and me, is that she recycles, whereas I take the trash directly to the dump, I don't have time for fooling around and saving what you guys already decided is worthless; I trust your judgement there, if you see what I mean. If humanity doesn't like the way I do things and tried to understand Life and Death, I probably wouldn't have to work those extra hours. Alas, I am here and must do my work."
So I just kept on walking, got on my Jeep, played some tunes, and drove home. I didn't look back to where Death stood. Death is in town. Beware, for she'll do her job without taking any vacations.

lunes, 8 de noviembre de 2010

I saw you

I saw you the other day. You looked happy; at least I thought so. I really hope you are. I am happy for you. Nevertheless, I did get a weird feeling at first. The thoughts of a similar story with a different character is indeed a bit strange to me.

I don't know what would (have) happen(ed) if I (had) really see(n) you again. Perhaps I would (have) throw(n) up or cry(ied); or perhaps I would (have) smile(d), give(n) you a hug, and wish(ed) you luck and happiness. After all, that's what we both found a long time ago, when dinosaurs walked the Earth, which was cleaner and purer. We even found it, hidden in lands that were then unfound.
What did I do right? You're the only one who knows, and I would really appreciate it if you told me. It's fucking killing me; I want to do it again, whatever it was. I want to be right once again.

Auf Wiedersehen, noch einmal. Aber sag mir, bitte, was habe ich gut gemacht?

sábado, 30 de octubre de 2010

Jon y Lisa

Jon era un tipo feliz. Sin embargo, las cosas podrían ser aún mejor, o al menos eso quería pensar. Él deseaba que esa posibilidad fuera verdad. Dormía sin soñar cosa alguna, lo cual lo aburría. Él quería sueños para romper con la monotonía de la vida diaria.
Lisa disfrutaba su vida, o al menos eso quería pensar, aunque había escuchado de cosas que jamás había hecho y añadirían un interés nuevo a su vida. Su felicidad la aburría en momentos y buscaba algo nuevo.
Jon amaba la libertad y su felicidad aumentaba cuando rompía las reglas más estúpidas. Pero se encontraba preso en una jaula. Nadie podía ver dicha jaula, pero él sentía los barrotes y hasta se reclinaba en ellos. Su felicidad, por otro lado, se convirtió en lo opuesto a su
jaula. Los otros la veían, pero él no.
Lisa dibujaba y volaba con todos los colores posibles; ella sentía los colores. Ella era los colores. Pero la vida es cruel y eso sólo sucedía en su papel. En la vida, no podía cambiar de color tan fácilmente. Un escritorio siempre será café, o al menos así era el suyo.
En un mundo paralelo, ellos se conocieron. Ahí, Lisa coloreó la jaula de Jon, para que así todos la vieran y lo ayudaran a romperla. Jon llenaba el cuarto y las paredes de Lisa con papeles, y así ella cambiaba el color de su vida cuando quería. Sin embargo, en este mundo eso jamás sucedió. Aquí jamás se conocieron. Aquí jamás se verán. Un día pasaron al lado del otro en la calle, pero nunca se vieron.

jueves, 28 de octubre de 2010

Había una vez...

...una pareja que se quería. Alguien engañó al otro (no importa quién fue) y después de unas lágrimas, el otro lo(a) perdonó y siguieron juntos. Siguieron felices y fingieron que las cicatrices no existían, pero siempre están ahí; es lo primero que ven al verse, son cicatrices muy vistosas. Pero lo ignoran. Después de todo, si sólo sangra al estar sólo(a) antes de dormir, no hay razón para que alguien más lo sepa. Nadie sabe cuando uno se masturba o piensa lo prohibido.

Así pasa en la vida, en la televisión, en las películas, en los libros y en muchas otras partes.

Este al parecer es mi post número 100.
Un post estúpido, diría yo, pero qué más da, uno escribe lo que se le viene a la cabeza y punto.
Dato curioso: Octubre ha sido el mes en el que subo más posts los 3 años en los que he escrito aquí. ¿Será la época del año que más me estimula? Tendría sentido, si me pongo a analizar lo que ha pasado dentro y fuera de mi por esta época del año en el pasado. En fin, sigo escribiendo lo que se me pinche ocurra. Da igual.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Sueños, epifanías y culpas

He estado teniendo una serie de sueños extraños/bizarros que parecen muy reales. No sé si es que hace mucho que no soñaba, pero he encontrado gente que conocí, conozco y que aún no conozco. Estos sueños han ido acompañados de una serie de epifanías que no sé qué sean, pero ahi están.
Siento como si hice algo malo, pero no es verdad. Hasta yo me miento, en ocasiones, parece ser. Pero yo sé que no hice algo malo, al menos no algo que concuerde con el sentimiento de culpa. Siento cosas muy extrañas.
Estas "epifanías" deben ayudarme. Puede que sea una ola de madurez atacándome. Seguiré investigando dentro de mi y reportaré cuando me sea posible.

lunes, 25 de octubre de 2010

Atropellado

La otra vez, vi a la muerte. Sucedió mientras manejaba. No fui yo, no malinterpreten. Iba muy temprano en la mañana por la misma ruta de cada día. Lo admito, iba un poco cansado, pero eso no importa. Iba a velocidad relativamente lenta, pues no me gusta manejar rápido. Era una hora del día de esas en la que aún reina la oscuridad; la mayoría aún hubiera estado dormida.
Manejaba, pues, cuando lo vi parado en frente de mi vehículo. Estaba recogiendo comida, al parecer. ¡Ay de aquella bestia! Frené repentinamente e hice sonar el cláxon, ocasionando que se enderezara, volteara hacia su izquierda y pelara esos ojos que pedían misericordia. En ese momento, vi en aquellos ojos tantas cosas que me sería imposible explicarlas todas e incluso encontrar las palabras para hacerlo; vi todo lo causado por la humanidad cuando se dedica a pensar y no a sentir.
Ahi estaba, con su pelaje güero que podría haber sido hermoso en cualquier otra situación y lugar. Es más, era hermoso en ese momento y lugar. Estaba sorprendido, no podía explicar lo que le sucedía. No se imaginan el alivio que sentí cuando pude pararme sin dañar a la pobre criatura. Sin embargo, no acabaría ahí. Traté de decirle con mi mente e incluso con palabras que no escucharía (ni entendería en caso de escucharlas) que se moviera hacia mi derecha (para él era para atrás). Pero el perro estaba asustado y se movió hacia adelante, al carril de al lado, en lugar de dirigirse a la banqueta.
-¡Al otro lado, bestia estúpida!- le grité, o al menos creo haberlo hecho. Un carro pasó a velocidades increíbles, pero el pobre perro pudo esquivarlo. Su confusión era evidente, pues no sabía hacia donde moverse. Para atrás, estaba un monstruo negro que casi terminaba con su vida unos segundos antes, mientras que hacia adelante, se veían luces aproximarse. Creo que no se dió cuenta que yo me había detenido y no avanzaría teniéndolo enfrente y siguió hacia adelante, pues aún no llegaba nada por allá.
Unos milisegundos después, que pasaron lentamente, vi como se revolcaba y daba vueltas bajo una de esas bestias mecánicas que asesinan criaturas de todo tipo todo el tiempo.
Al volver a pasar por el lugar, me di cuenta que el camino ya lo había olvidado. El perro no existía más, era cosa del pasado. El pavimento lucía normal, como si la muerte jamás hubiera pasado por ahí. Pero yo sé que no es así. Alguien fue asesinado en frente del Burger King en Garza Sada, alguien que nadie extrañó, extraña ni extrañará. El camino lo olvida todo y sigue adelante. Cuando un carro pasa por las calles, las calles no sufren ni recuerdan a los autos. A veces, las personas son como caminos que destruyen los carros que pasan.

Por cierto...

Por cierto, no se dejen llevar por los "estímulos a las 12 y cacho" cuando les llegue a suceder.
Just sayin'.